Aunque vienen de la misma planta, la semilla y la hoja del cilantro saben muy diferente. La semilla (entera o molida) es cálida, cítrica y suave, mientras que la hoja fresca es intensa y herbal.
La semilla se usa en currys, adobos, encurtidos y panes, y aguanta bien la cocción. La hoja fresca se añade en crudo al final, en guacamole, ensaladas, sopas y platos asiáticos.
No son intercambiables: si una receta pide semilla, la hoja no dará el mismo resultado. Para más aroma, tuesta las semillas antes de molerlas.