La vainilla Bourbon (de Madagascar) es intensa, dulce y cremosa. Para aprovecharla, abre la vaina a lo largo y raspa las semillas con la punta del cuchillo.
No tires la vaina: infusiónala en leche, nata o almíbar, o entiérrala en azúcar para hacer azúcar vainillado. Una vaina da para varios usos.
Más allá del postre, prueba unas semillas en una salsa para pescado o marisco, en un risotto o en aliños: aporta un fondo aromático sorprendente.