Las semillas de amapola son esas diminutas semillas de color azul grisáceo que decoran panes y bollos, pero su uso va mucho más allá. Aportan textura crujiente y un suave sabor a nuez. En esta guía verás para qué sirven las semillas de amapola y cómo usarlas en la cocina.
¿Qué son las semillas de amapola?
Son las semillas de la planta de la amapola, muy pequeñas y de color azul oscuro o grisáceo. Su sabor es suave, a fruto seco, y su gracia principal es la textura crujiente que aportan. Son un ingrediente clásico de la repostería centroeuropea.
¿Para qué sirven las semillas de amapola?
- En panadería y bollería: por encima de panes, bollos y bagels, o dentro de rellenos dulces.
- En repostería: el clásico bizcocho de limón y amapola, o los strudels centroeuropeos.
- En ensaladas: en aliños, como el clásico de miel y mostaza con amapola.
- En pasta y verduras: salteadas con mantequilla, aportan un toque crujiente.
Cómo usarlas
- Tal cual: espolvoreadas sobre pan o ensaladas.
- Tostadas o en mantequilla: realza su sabor a nuez.
- Molidas: en rellenos dulces, para una textura más integrada.
Guárdalas en un bote hermético; por su contenido en aceite, es mejor no tenerlas demasiado tiempo para que no se pongan rancias.
Un apunte
Las semillas de amapola culinarias son un alimento seguro y de uso muy extendido en panadería y repostería de todo el mundo. Su interés en la cocina es sobre todo el sabor y la textura que aportan.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirven las semillas de amapola?
Para dar textura crujiente y un suave sabor a nuez a panes, bollería, repostería, ensaladas y aliños.
¿A qué saben?
Tienen un sabor suave a fruto seco; lo que más aportan es su textura crujiente.
¿Cómo se usan?
Espolvoreadas sobre pan y ensaladas, tostadas o en mantequilla, o molidas en rellenos dulces como el bizcocho de limón y amapola.
¿Cómo se conservan?
En un bote hermético y sin tenerlas demasiado tiempo, porque por su aceite pueden ponerse rancias.